La dolce vita

Pensé en lo que podemos hacer este año para ser más felices. Objetivos fáciles de alcanzar, si los tiene en cuenta. En los amigos, que no son numerosos pero que deben ser ciertos, en el tiempo que sigue corriendo y nadie sabe cómo detenerlo. O más admisiblemente, no estamos haciendo lo suficiente para hacerlo. Entonces me arremangué y comencé a escribir. Agradecimiento, multitud, vida. Ten saludos y crea momentos que durarán para siempre. Respecto a este período que nunca se repite, es mejor vivirlo al mayor, sin mala conciencia y con la perfecta confianza que tenemos. ¿Avispado?


No solo porque mereces murmurar solo cosas buenas sobre ti, sino igualmente porque eres verdaderamente bueno. No esperes simpatía de los demás si eres malo contigo mismo. Respétate a ti mismo, ámate a ti mismo, comercio de comprenderte a ti mismo y toma decisiones, acepta errores y todas las cosas que te definen. Eso es lo que eres. Para admisiblemente y para mal.

Porque tomamos una carga demasiado pesada y luego nos rompemos. ¿Es esto nuevo para ti? Yo no ¿Cuántas metas tienes en este momento en particular? Tengo al menos cinco y todavía estamos en enero; para marzo estaré jodido. El problema es que perdemos nuestro sentido de dirección y no sabemos dónde estamos ni qué tan buenos somos. Una vez que hayas corto una meta, respira, abrázate para hacerlo, recompénsate y luego pasa a la ulterior.

Este mundo igualmente tiene muchas voces, de verdad. Crean un ruido y entramos en una hélice descendente. Trate de no prestar tanta atención a los demás, pero escuche solo lo que verdaderamente se necesita; A todos no les gustas y es maravilloso. Para evitar perder el tiempo con el mundo, mi consejo es acudir a ti mismo, descubrir lo que te dice tu intuición y seguirlo.

Para eso. Te diré: seguimos corriendo como locos, tenemos tanta responsabilidad, no dormimos lo suficiente, perdemos el control de la situación y los niños se quedan atrapados en algún espacio en el medio, entrando en pánico. Asimismo sienten presión: en la escuela, de sus compañeros de clase, sus maestros y todos los demás. Los padres son un áncora que debe proporcionarles un refugio seguro. Si continuamos girando, no hay puerto. Detén el tiempo y cálmate por tu admisiblemente y el de tus hijos.